La manera en la que comunicamos un producto o proyecto ha evolucionado enormente en el transcurso de las últimas dos décadas. De hecho, la creación de contenido y el marketing de contenido son términos relativamente nuevos. El «contenido auténtico» es aún más reciente, pero ¿en qué consiste aquello?
Primero se debe diferenciar el contenido auténtico de su contraparte, el contenido tradicional. Este último, de una manera sencila, puede ser considerado como el que está producido e investigado de manera amplia y muy profesional. No hay que confundirse, tiene ganado su lugar y funciona relativamente bien, el problema es que no logra conectarse con el público joven, es característico de los millennials y centennials la preferencia de elegir por ellos mismos, por lo que venderles un producto extremadamente producido y «acabado» resulta difícil pues lo consideran como algo demasiado falso. Por este motivo se observa una creciente desconfianza en las grandes marcas y el uso del marketing tradicional.
Ahora, el contenido personal trata de demostrar el lado real de la producción y las personas, con testimonios o historias en situaciones reconocibles en el consumidor promedio. Consiste en llegar directamente al cliente mediante una conexión humana.
Como ejemplo podemos nombrar a Jordan Peele. El actor y comediante gozaba de una moderada fama hasta antes del 2017, cuando dirigió una de las películas más aclamadas del año, Get Out, galardonada al Oscar de Mejor Guión Original, con la que cautivó a una audiencia fiel de fanáticos que esperaban ansiosos su próximo proyecto.
Gracias a su cualidad de comediante, Peele se demuestra como una persona transparente y genuina para la audiencia joven. Aprovechando esta cualidad, con su creciente perfil y el toque personal de las redes sociales, decidió anunciar su próximo proyecto de una manera muy orgánica y sin precedentes; tuiteó el póster oficial de su nuevo proyecto, Us. El internet lo recibió con el mayor de los entusiasmos.
La publicación de Peele generó cientos de miles de impresiones e innumerables publicaciones en blogs, con fans y medios de comunicación que pronto empezaron a idear numerosas teorías sobre la película e intentaron obtener cualquier tipo de información adicional oculta dentro del póster. Este fue un pequeño momento digital y con gran impacto del propio creador.
Con el contenido auténtico, adoptando estas mismas tácticas personales de bajo costo, podremos provocar intriga en la audiencia e impulsarla a hablar de nuestro producto, el marketing se hace solo. Este estilo promocional permite a los fanáticos sentir que tienen una mayor participación, existe una conexión más profunda debido a la capacidad de interactuar con el creador real, ya sea con un retweet, un like o incluso un comentario. Esta interacción hace que los fanáticos se sientan vistos, escuchados y apreciados, y esas cálidas difusiones de validación hacen que la gente hable, difundiendo la palabra con un simple clic.
Fuente: Big Box Content.