
Debido a las normas de distanciamiento social, la industria del cine puede optar por una forma familiar y divertida de salir de la casa mientras el cliente se sienta seguro: los auto-cines o drive-ins.
Para todos los amantes de la nostalgia, estos establecimientos les resultarán familiares, popularizados en Estados Unidos en los años 1940-1960, consisten en una gran pantalla de cine al aire libre, una cabina de proyección, un puesto de comida y un área de estacionamiento grande para automóviles, donde los espectadores pueden disfrutar de una película desde la comodidad de sus vehículos.
A pesar de que dichas estructuras fueron disminuyendo desde los años 70’s debido a nuevas tecnologías como la televisión a color, hoy muchas cadenas de cine se ven obligadas a considerar todas las alternativas que permitan mantener el negocio a flote. Países como Estados Unidos y Colombia ya se encuentran con planes en marcha sobre estos proyectos. Esperemos que localmente se tome en cuenta la iniciativa para mantener vivo el espíritu cinéfilo boliviano.