Guiones cinematográficos: ¿cómo aplicamos la elipsis?

Uno de los vicios del lenguaje más comunes es la elipsis, que consiste en la omisión de las palabras no indispensables de una oración. En lenguaje cinematográfico, una elipsis es un salto en el tiempo o en el espacio. Aunque se eliminan los pasos intermedios el espectador no pierde la continuidad de la secuencia, comúnmente evidenciados por puntos suspensivos al finalizar una oración.

Tradicionalmente, las elipses se usan en el diálogo para mostrar un pensamiento que continúa o para pausas. El diálogo puede ser de un personaje o entre varios personajes. A menudo se mezcla con un guión que se usa durante una interrupción en lugar de una pausa.

Ejemplo de screenplay con elipsis de Buchnotes.

Alfred Hitchcock dijo: «¿Qué es el drama sino la vida con las partes aburridas cortadas?», pues básicamente, el cine es la representación de la vida real con las partes aburridas cortadas. El peso de ser un guionista es tener que eliminar cualquier elemento que pueda aburrir al espectador, y a la vez, no se debe tomar ningún detalle importante por sentado.

Phil Dyer, consultor en escritura de guiones, aconseja en su blog: «Si crees que es importante que un actor haga una pausa en un determinado lugar, asegúrate de que tu diálogo sea lo suficientemente bueno como para que sea obvio para cualquiera que lo lea.»

Realmente, un guionista puede salirse con la suya con mucho, pero el uso excesivo de las pausas crea impresiones diferentes según el lector. Lo mejor es que, como sea que se use este «vicio», sea consistente y moderado.

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